Brasil necesita con urgencia profesionales cualificados de la construcción y el turismo de cara a los grandes eventos que se van a celebrar en su país en los próximos años: Mundial de Fútbol de 2014 y Juegos Olímpicos 2016. Por ese motivo, los representantes de las patronales de los hoteles y la construcción de la ciudad olímpica, con el gerente de la Asociación Brasileña de la Industria de Hoteles de Río a la cabeza, han viajado a a Madrid en su busca.
En el campo de la construcción, los empresarios brasileños necesitan expertos con master en arquitectura, jefes de obra, albañiles de alto grado, pasando por aparejadores y masters en diseño de interiores. En cuanto al sector del turismo, sus necesidades van desde gerentes hasta camareros, pasando por chefs, maitres y cocineros.
Con el fin de completar su insuficiente mapa hotelero y alojar a los espectadores de los dos grandes eventos deportivos de los próximos años, Río tiene en construcción 6.000 plazas de hotel y 18.000 apartamentos, puesto que espera recibir 600.000 visitantes durante el Mundial y 7,2 millones de turistas en todo el 2014, mientras que en 2016 la cifra de viajeros anual podría llegar a 10 millones.
El interés expresado por los empresarios de Río, previsible asimismo en las otras once ciudades sede de la Copa de Fútbol, se extiende a la formación a medio plazo de operarios y técnicos brasileños ya que están muy interesados en incorporar el modelo turístico español, su capacidad y sostenibilidad.
Masters ingenieria, masters arquitectura, técnicos y especialistas españoles esperan con ansiedad el acuerdo sobre las miles de ofertas de trabajo para jóvenes que quieran emigrar a Alemania.
Alemania, con un crecimiento económico del 3,6 por ciento y una tasa de desempleo de 6,9 por ciento, necesita incorporar a entre 500.000 y 800.000 empleados especializados, sobre todo masters ingenieria y masters arquitectura o masters telecomunicaciones.
Además en Alemania están también muy interesados en incorporar masters salud, masters turismo, masters quimica y masters educacion, siendo requisito imprescindible un nivel intermedio de alemán.
La diferencia con aquellos emigrantes de los años 60 y 70 que viajaban a Alemania buscando trabajo es fundamentalmente que ahora se trata de profesionales con titulación superior, de entre 25 y 35 años, sin cargas familiares, y que se van por dos o tres años con intención de volver. Se trata de un paso adelante, impulsado por la crisis pero fruto del desarrollo y de una sociedad que cambia a toda velocidad.
Uno de los ejemlos más sangrantes se circunscribe al sector de la arquitectura donde un arquitecto madrileño de 30 años que, tras trabajar cinco años en distintos estudios de arquitectura por nunca más de mil euros y sin contrato asegura que compañeros de carrera que están en Alemania cobran no menos de 4.000 euros mensuales y su trabajo está reconocido y valorado por las empresas y estudios de arquitectura.